2011/06/12

Gerente general de Falabella: "Tenemos una cartera grande, pero muy bien controlada"

El ejecutivo dice que la industria no corre el riesgo de caer en una situación como la de La Polar.

por Karina Ferrando 
"Tenemos un sistema tremendamente sofisticado y la práctica ha demostrado que nuestra cartera es muy estable", dice Juan Benavides, gerente general de Falabella, el mayor actor del mercado, con 1,8 millón de tarjetas CMR activas y 34% del mercado.

Benavides, a propósito del caso La Polar, llama a  "ser prudente en el otorgamiento de créditos y muy claros en repactaciones y modelos de cobranza. Hay que tener claro cuándo se relajan estas políticas, por qué se relajan y cómo controlarlas".

¿Qué le parece el caso que afecta a La Polar?
Puedo decir que Falabella y el comercio, en general, han sido grandes generadores de crédito a segmentos emergentes y han logrado, de esa manera, un importante avance y bienestar en el país y en las personas.

¿Afectó el hecho de que esta empresa no tenga controlador?

Falabella es un beneficiado en cuanto a tener dueños cercanos y con conocimiento del negocio y, por otra parte, una administración que ha sido sumamente clara siempre en el control de los riesgos y el cuidado de los clientes como activos fundamentales de la empresa.

¿La Polar puede ser indicio de una burbuja en el retail?
Absolutamente no. De acuerdo con la información pública, me da la impresión de que no habrá otro caso similar. Este es un caso aislado y respecto de Falabella, puedo decir que tiene una política y un control de todos los riesgos.

¿Cómo manejan el negocio del crédito?

Somos tremendamente prudentes en el crédito: en el otorgamiento, en los aumentos de cupos y también bastante severos cuando el cliente cae en algún impago. Hay dos activos que son fundamentales en las empresas que participan en este negocio: las cuentas por cobrar y los inventarios. Y en ambos tenemos políticas sumamente sanas.

¿Cómo hacen las repactaciones?
Los clientes pueden repactar de común acuerdo y para eso tienen que abonar. Si no hay abono, no hay nada que hacer.

¿Y cómo manejan la definición de las provisiones?

Estamos tranquilos de que las provisiones nuestras cubren bastante bien el equivalente a los castigos.

¿Cuál es la situación de la cartera en cuanto a plazos?
Son tremendamente estables. Cuando los plazos se empiezan a alargar también son un indicador de si hay un tipo de enfermedad o no. Normalmente, en Falabella, sobre el 85% de las carteras está totalmente al día. Hemos sido siempre prudentes en los períodos de crisis y en los períodos de auge y eso nos lleva a tener una cartera grande, pero muy bien controlada.

En la crisis La Polar creció mucho en colocaciones, ¿qué ocurrió en Falabella?

Se le dio algo más de facilidades a la gente que tuvo problemas, pero debían abonar una parte, siempre con una política de crédito prudente. Además, manejamos políticas de sobregiro y durante la crisis esas políticas se rebajaron drásticamente, porque había menos capacidad de pago. Cuando hay crisis, hay más gente cesante, bajan los ingresos y suben los riesgos. Hay que tener una política más restrictiva.

En ese período también aumentaron sus provisiones...
Por supuesto, así se ve en nuestros estados financieros de 2008 y 2009, donde las provisiones subieron en forma importante y los castigos también subieron fuertemente.

¿Y ya se estabilizaron?

Se han recuperado muchísimo, de la mano con el país, que está creciendo y creando empleo. Una de las lecciones que se obtiene de la crisis de 2008 es la falta de prudencia en las políticas de crédito de la banca, con los mejores sistemas y la mejor información del mundo.

Se ha dicho que tras este caso es necesario impulsar el proyecto de deuda consolidada...
No hay que mezclar las cosas. La crisis de 2008 y 2009 partió en países muy desarrollados y que cuentan con todo tipo de información. Esto no tiene que ver con la información, sino con las políticas que las compañías aplican. Cuando se relajan las políticas de riesgo y cobranza, uno se enfrenta con problemas serios de incobrabilidad. En el caso de Chile, lo hemos dicho hasta el cansancio: un exceso de información no siempre es conveniente. Eso puede llevar a que haya mucha oferta de crédito cuando hay un auge. Y cuando hay crisis, que el cliente no tenga oportunidad alguna de financiarse.
http://www.latercera.com

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