Derivado de la incipiente recuperación económica en México y Estados Unidos que se traduce en altas tasas de desempleo y menores montos de remesas de connacionales en la unión americana al territorio nacional, la población en nuestro país sigue recurriendo a la autoconstrucción para tener una vivienda, y por ello el llamado consumo hormiga de cemento podría cerrar el año en 40%, cifra superior al 32% que se registró en 2008, revelan datos del sector.
“El crecimiento en el sector de la autoconstrucción de vivienda, esto es, de las familias mexicanas que deciden construir o ampliar su casa, ha experimentado una recuperación paulatina (…) toda vez que este rubro representa cerca del 40% del total del mercado de cemento”, señaló la segunda mayor cementera en México, Holcim Apasco.
Ese porcentaje señalado por la cementera suiza supera al 32% que consideró el brazo financiero del Banco Mundial, Corporación Financiera Internacional (IFC por sus siglas inglés) para 2008 en un estudio sobre la industria cementera mexicana.
Según un breve cálculo realizado por El Semanario, ese 40% que absorberá la autoconstrucción del consumo total de cemento en el país para este año representaría ventas de 34.6 millones de dólares (mdd) a la semana del adhesivo para la construcción. Es decir, unos 1,800 para todo 2011.
Según el cálculo, este año las ventas de cemento en México por parte de las seis cementeras en el país serían de alrededor de 4,500 mdd, de los cuales Cemex captaría poco menos de la mitad, Holcim Apasco poco más de una quinta parte y la Cooperativa La Cruz Azul entre 15 y 16%. El resto se lo repartirían la ítalo-española Cementos Moctezuma, la mexicana Grupo Cementos de Chihuahua y la francesa Lafarge (la número uno del mundo).
Según Holcim Apasco, este año el volumen de ventas de cemento en México para toda la industria podría crecer entre 3 y 4%. Es importante señalar que un reciente comunicado en inglés para la suiza reconoció que en el primer trimestre del año, sus ventas de cemento y agregados para la construcción (principalmente grava y arena) aumentó por el mayor gasto relacionado a las campañas políticas en el territorio nacional (ese comentario fue omitido en la versión en español).
Es importante señalar que los cálculos sobre el valor de las ventas de cemento en México sólo son meramente referenciales ya que no existe información pública al respecto. Basta señalar que la Cámara Nacional del Cemento (Canacem), que agrupa a las seis cementeras, es objeto de una investigación por parte del ente antimonopolios en el país (la Comisión Federal de Competencia) por participar en una supuesta colusión de mercado para fijar precios entre algunos de sus afiliados, lo que se habría traducido en un mayor gasto para los consumidores.
Derivado del déficit de vivienda en el país, que según el brazo financiero del gobierno federal encargado de impulsar la vivienda en el país (la Sociedad Hipotecaria Federal, SHF) estima una demanda potencial de vivienda superior al millón de unidades al año. Aunque los analistas consideran que en México la demanda potencial de viviendas es de 6.6 millones de unidades (3.0 millones de demanda anual y 3.6 millones del rezago).
Lo anterior explica el porque las cementeras ven la autoconstrucción como un nicho de mercado defensivo en los periodos de crisis. Según algunos especialistas, edificar una casa a través de este método requiere de entre 5 y 15 años.
El proceso inicia con la adquisición (formal o informalmente) de un predio para ir construyendo la vivienda conforme a sus posibilidades económicas para comprar unos cuantos sacos o bultos (bolsa con 50 kilogramos de cemento).
(El Semanario Agencia, ESA)
“El crecimiento en el sector de la autoconstrucción de vivienda, esto es, de las familias mexicanas que deciden construir o ampliar su casa, ha experimentado una recuperación paulatina (…) toda vez que este rubro representa cerca del 40% del total del mercado de cemento”, señaló la segunda mayor cementera en México, Holcim Apasco.
Ese porcentaje señalado por la cementera suiza supera al 32% que consideró el brazo financiero del Banco Mundial, Corporación Financiera Internacional (IFC por sus siglas inglés) para 2008 en un estudio sobre la industria cementera mexicana.
Según un breve cálculo realizado por El Semanario, ese 40% que absorberá la autoconstrucción del consumo total de cemento en el país para este año representaría ventas de 34.6 millones de dólares (mdd) a la semana del adhesivo para la construcción. Es decir, unos 1,800 para todo 2011.
Según el cálculo, este año las ventas de cemento en México por parte de las seis cementeras en el país serían de alrededor de 4,500 mdd, de los cuales Cemex captaría poco menos de la mitad, Holcim Apasco poco más de una quinta parte y la Cooperativa La Cruz Azul entre 15 y 16%. El resto se lo repartirían la ítalo-española Cementos Moctezuma, la mexicana Grupo Cementos de Chihuahua y la francesa Lafarge (la número uno del mundo).
Según Holcim Apasco, este año el volumen de ventas de cemento en México para toda la industria podría crecer entre 3 y 4%. Es importante señalar que un reciente comunicado en inglés para la suiza reconoció que en el primer trimestre del año, sus ventas de cemento y agregados para la construcción (principalmente grava y arena) aumentó por el mayor gasto relacionado a las campañas políticas en el territorio nacional (ese comentario fue omitido en la versión en español).
Es importante señalar que los cálculos sobre el valor de las ventas de cemento en México sólo son meramente referenciales ya que no existe información pública al respecto. Basta señalar que la Cámara Nacional del Cemento (Canacem), que agrupa a las seis cementeras, es objeto de una investigación por parte del ente antimonopolios en el país (la Comisión Federal de Competencia) por participar en una supuesta colusión de mercado para fijar precios entre algunos de sus afiliados, lo que se habría traducido en un mayor gasto para los consumidores.
Derivado del déficit de vivienda en el país, que según el brazo financiero del gobierno federal encargado de impulsar la vivienda en el país (la Sociedad Hipotecaria Federal, SHF) estima una demanda potencial de vivienda superior al millón de unidades al año. Aunque los analistas consideran que en México la demanda potencial de viviendas es de 6.6 millones de unidades (3.0 millones de demanda anual y 3.6 millones del rezago).
Lo anterior explica el porque las cementeras ven la autoconstrucción como un nicho de mercado defensivo en los periodos de crisis. Según algunos especialistas, edificar una casa a través de este método requiere de entre 5 y 15 años.
El proceso inicia con la adquisición (formal o informalmente) de un predio para ir construyendo la vivienda conforme a sus posibilidades económicas para comprar unos cuantos sacos o bultos (bolsa con 50 kilogramos de cemento).
(El Semanario Agencia, ESA)
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