En las últimas semanas en la capital de México se registraron “índices de radiación solar de alto riesgo”, como lo denomina el Sistema de Monitoreo Atmosférico (Simat) de la Ciudad de México.
Pero donde unos ven el mal, otros ven el bien. Decenas de empresas fabricantes de paneles solares, así como las que fabrican la materia prima, el silicón, vidrio, aluminio, entre otros, preparan sus estrategias para posicionarse en el creciente mercado de la energía solar y del cual la República Mexicana será parte en los años por venir.
Las baterías del desarrollo de mercados apuntan a las naciones en desarrollo de Medio Oriente, Asia y Latinoamérica, en tanto que el aporte en la capacidad de los fabricantes de tecnología fotovoltaica será por parte de empresas e inversionistas de Europa, Asia y Estados Unidos.
No se necesita gran inteligencia para comprender el por qué Asia, Medio Oriente y América Latina son relevantes para los que participan en el negocio: sus altos niveles de asoleamiento.
México recién fue visitada por algunos directivos de la Asociación Europea de la Industria Fotovoltaica (EPIA, por sus siglas en inglés), para presentar un estudio sobre niveles de asoleamiento en el suelo mexicano.
“Gracias a sus excelentes ratios de radiación y sus planes de desarrollo de red, México es un país óptimo para la implantación de esta tecnología”, concluye a grandes rasgos el informe del organismo europeo.
Pero además de esto, el reporte de la asociación logró documentar lo que es evidente: “Donde el sol es abundante y la energía solar es, consiguientemente, más competitiva, hay una gran escasez de energía eléctrica”.
De la región de América Latina, México, en comparación con Brasil, Chile y Argentina, es la que tiene el potencial más alto para escalar a importantes niveles el aprovechamiento del sol y convertirlo en electrones.
Pero antes de eso deben suceder muchas cosas, entre ellas la más importante se encuentra la de abaratar los costos de obtención de electricidad mediante los rayos solares en comparación a los que se obtienen mediante la quema de combustóleo, carbón o combustibles fósiles en diversas plantas de generación del país y de la región.
Inversiones para un soleado futuro
La firma estadounidense Dow Corning invertirá más de 13 millones de dólares en la construcción del Centro de Exploración y Desarrollo de la Energía Solar (SEED por sus siglas en inglés) en Seneff, Bélgica.
Este inmueble asentado en Europa constará de tres edificios, uno actualmente en operación, que es el Centro de Negocios y Tecnología de Seneffe, otro que será el Centro de Síntesis de Tecnología para la Unión Europea, el cual contará con laboratorios de última generación, y una construcción más en el que se ubicará el Centro Europeo de Soluciones Solares.
El inmueble en su conjunto abrirá sus puertas en noviembre de este año, dijo a EL UNIVERSAL el presidente regional de Dow Corning para América Latina, Jean Francois Bailly.
El directivo dio a conocer también que junto con la empresa Hemlock Semiconductor Group harán otra inversión de más de 5 mil millones de dólares para la investigación y desarrollo de diversos materiales para uso de la industria de la energía solar.
“El propósito es investigar y producir materiales que podamos ofrecer a toda la cadena de suministro fotovoltaico a partir del silicio; la intención es crear materiales como celdas, lingotes y obleas solares para los módulos”, detalló el entrevistado.
Dow Corning fabrica ya un amplia gama de productos a base de silicio, como encapsulantes, capas, selladores y adhesivos, así como una nueva generación de silicona para la fabricación de paneles solares que facilitan el montaje y la instalación de módulos.
Las innovaciones de la empresa incluyen un proceso de fabricación con nuevas siliconas que aumentan el nivel de producción de paneles solares, los cuales, según la compañía, reducirán también el costo por vatios.
Este nuevo proceso ofrece una película para proteger las vigas y eliminar el uso de resinas de etil acetato de vinilo. La calidad de este nuevo silicio aumenta la eficiencia de la célula, prolonga la vida útil de los módulos y ofrece protección contra los rayos UV.
Las universidades también aportan
Un consorcio liderado por la empresa Innovation Management and Sustainable Technologies, incubada en Campus Monterrey podría convertir al Tec de Monterrey en la primera institución académica en consentir la producción de tecnología para prototipos comerciales de energía solar térmica.
La posibilidad de que el Tec de Monterrey licencie tecnología para la producción de prototipos comerciales de energía solar térmica inició formalmente este 2011, luego de que el consorcio con el que participara en la Convocatoria Conjunta de Proyectos de Investigación, Desarrollo Tecnológico e Innovación Bilaterales México-Francia o México-España, fuera aceptado a través del proyecto ELECSOL-TD.
Dicho consorcio, liderado por Innovation Management and Sustainable Technologies (IM&ST), incluye la participación de empresas mexicanas, avaladas por una institución académico-científica, y en interrelación con sus contrapartes en Europa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario