2011/05/25

Argentina puede infectar a América Latina?


Argentina puede infectar a América Latina?

El ministro de Economía de Brasil, Guido Mantega, afirmó esta semana en San Pablo, tras una reunión con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, que el gobierno no a socorrer empresas que hayan realizado operaciones con derivados cambiarios, según Folha de São Paulo. 

En respuesta al presidente del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social BNDES), Luciano Coutinho, quien dijo la semana pasada que este banco pretendía ayudar-junto con otros bancos-a aquellas empresas exportadoras que han tenido pérdidas con la utilización de derivados cambiarios. 

“El gobierno no va a salvar a ninguna empresa porque son asuntos privados. Las compañías que usaron el mercado financiero y el mercado futuro tienen que pagar el precio de su osadía, y no será el gobierno quien tenga que cubrir eso “, afirmó terminante Mantega.
Añadió que en su opinión, la obligación en todo caso del gobierno es garantizar la liquidez “a precios de mercado”, para que las empresas puedan seguir operando con normalidad.
De todos modos, el ministro cree que estas pérdidas con derivados cambiarios no sean demasiado grandes. “Es un valor que puede ser absorbido por la economía brasileña con facilidad”, remarcó. El gobierno estima que unas 200 empresas podrían estar implicadas en pérdidas por uso de estos instrumentos. 

La avicultor Sadia (BVSP: SDIA3), la líder mundial de producción de pasta de eucalipto decolorada, Aracruz (BVSP: ARCZ3, NYSE: ARA), y el Grupo industrial y financiero Votorantim (NYSE: VCP) ya anunció pérdidas por R $ 5 mil millones (US $ 2360 millones) para las operaciones de hedge (cobertura) cambiario. 

Los bancos Bradesco (BVSP: BBDC3, NYSE: BBD) así como Itaú (BVSP: ITAU3, NYSE: ITU) se han negado hasta ahora especulación utilizando estos instrumentos “más allá de lo normal”.
Mientras esto sucedía en Brasil, las cosas iban bastante peor (como ya es costumbre) en Argentina. Tras el anuncio por parte del gobierno argentino de la iniciativa-a ser aprobada por el Congreso-de nacionalizar los planes de jubilaciones y pensiones, arrancó la habitual psicosis del dólar, subiendo un 5% desde el anuncio. Si bien el gobierno está buscando aumentar las tasas de interés para los depósitos en pesos (ya pagan más del 20% por depósitos importantes) para evitar que los ahorradores sigan pasando sus ahorros a dólares, la psicología argentina es correr hacia el dólar en tiempos de crisis como el actual, lo que podría seguir impulsando al alza su valor. 
Rumores durante estas semanas decían que el gobierno buscaría fijar el dólar alrededor de AR $ 3.35-3,40. Pero hay ciertos economistas del gobierno que piden un dólar más alto, en AR $ 3,50. Y el gobierno necesita un dólar más alto mientras la Argentina no consiga financiación externa, el real en Brasil se siga depreciando (pierde un 37% desde agosto) y en la medida que los commodities sigan bajando, ya que estos le proveen el 20% de la caja fiscal. 

Algunas casas de cambio de Buenos Aires están cerrando sus puertas al público antes de su horario habitual, o bien racionando los dólares ofrecidos a sumas de US $ 500 o US $ 1.000, porque se quedan sin billetes. En una jugada de extrema audacia, el miércoles el Banco Central ofreció US $ 1.500 millones en el mercado, y lo llevaron a apenas unos US $ 200 millones. A partir de aquí las órdenes de compra se frenaron, por temor a la jugada anterior del Central que sacudió a varios que salieron a comprar dólares durante la última estampida en el conflicto con el campo en abril. Se había disparado a AR $ 3.22 y el Central lo llevó a AR $ 3.01 un mes después aplicando el rigor del gobierno de Kirchner: el pleno efecto castigo. 

Pero el escenario hoy es diferente del de mayo, ya las mayores amenazas internas-que hay desde meses antes de que se declarara formalmente la crisis en EEUU-se suman ahora las externas. 
“El Central está enfrentando una demanda que compra el dólar como refugio y no como inversión. No le importa el precio que le pidan, sino que se lo vendan”, señala Ámbito Financiero. “Lo que está claro entre los principales empresarios y ejecutivos del país es que todavía no se estabilizó un nuevo dólar de equilibrio en la Argentina. No parece que se ubique por debajo de 3,40 dólares en las actuales circunstancias, y la prueba es que el Central no para de vender “dice El Cronista Comercial.
La verdad es que en Argentina bajaron tanto la confianza, la credibilidad y las expectativas, que un nuevo revés que el gobierno acredite y nos acercaremos más rápidamente hacia donde el país, inexorablemente: a la conocida trilogía de crisis: financiera, económica y social.

Y esta necesidad imperiosa de fondos por el gobierno argentino, ha hecho que se disparara la psicosis sobre una posible instauración del “corralito” en Latinoamérica.
La Reserva Federal aprobó cuatro líneas crediticias (swaps de divisas) para países emergentes: Brasil, México, Corea del Sur y Singapur, para mejorar las condiciones de liquidez en los mercados financieros globales. Argentina, la habitual oveja negra latinoamericana-mundial, mejor-punto de origen de la psicosis, quedó fuera. México y Brasil han saneado sus economías bastante después de 2002, por lo que el efecto contagio de los problemas de financiación argentinos son bastante limitados. En cuanto a los países asiáticos, lo que se teme es que la desaceleración en EEUU, lleve a estos países mayormente exportadores, a exportar menos, adentrándonos probablemente en recesión. 
Lo que implicaría desaceleración en sus economías reales, pero que no afectaría la parte financiera ya que Corea y Singapur tienen balance positivo en cuenta corriente (es decir tienen liquidez). 

También el Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó una línea de créditos de emergencia de tres a nueve meses, para determinados países, y Argentina volvió a quedar fuera. Es que la Argentina desde 2006 no permite que las cuentas del país sean auditadas. 

Estos préstamos no están asociados a intromisiones en las políticas macroeconómicas de estos cuatro países, como sí se someterán otros países como Hungría, Ucrania o Islandia. Islandia para recibir los fondos se ha visto forzada a aumentar su tasa de interés 6 puntos al 18% para estabilizar su moneda, destruida después de que sus bancos cayeran. 

Las mismas políticas del pasado. “Han usado el mismo vocabulario que han utilizado en crisis pasadas: que necesitamos restaurar la confianza”, dijo el acreedor del Premio Nobel de Economía y crítico acérrimo del FMI, Joseph E. Stiglitz. “No restaura la confianza, simplemente lleva a mayores quiebras”. El gobierno surcoreano ha dicho que no quiere aceptar el préstamo, según el New York Times. Los recuerdos de la crisis asiática todavía están vivos en muchas mentes, que el FMI forzó a Corea, entre otros, a aumentar fuertemente sus tasas de interés. 

Estas acciones conjuntas para proveer de liquidez a estas economías emergentes son importantes porque éstas son las economías de repuesto que le quedan en el mundo, o las economías de “última instancia”. Son economías que han logrado fortalecer macroeconómicamente estos últimos años gracias a mejores precios en commodities, y hoy mejor posicionadas que las economías centrales que eran los que hace unos años salvaban a las periféricas. Por ello, es momento de volver a posicionarse, después de esta baja del 65% en emergentes, en algunos de ellos buscando valor, que es lo único que queda después de la volatilidad financiera. El mundo seguirá consumiendo, alimentándose y pidiendo petróleo, quizás menos con la desaceleración mundial, pero lo hará, ante un sector financiero que le llevará tiempo reconstruir y adaptarse a este nuevo escenario de mayor incertidumbre, desconfianza, mayor regulación y menor liquidez. 

Brasil con sus importantes recursos naturales, su gran población, su posición comercial estratégica en Latinoamérica, con una política económica e institucional lineal en el tiempo y acciones, con la posibilidad de convertir en una de las potencias mundiales petroleras en el futuro, es una de las opciones más interesantes entre emergentes. Por ello, la ETF MSCI Brazil Index (NYSE: EWZ) es una buena forma de acompañar el país en su crecimiento.
Los bonos soberanos, las monedas locales y las bolsas correspondientes subieron ayer tras los anuncios del miércoles de otorgamiento de líneas crediticias. La bolsa de Brasil un 7,5%, México 5,5%, Singapur 8% y Corea del Sur 12%. 

El FMI afirmó que no develar los países que no calificaban para los préstamos sin condicionamientos, para no crear turbulencias en estos países. Argentina era número puesto para no obtenerlos, y sin embargo, fue nombrada. Su director gerente, Dominique Strauss-Kahn, señaló que el país “no sería elegible” para estos préstamos, otorgados a países con “políticas sólidas” en los últimos dos años. 

Un país que sabe mucho de hacer negocios, como Argentina, no necesita recurrir a una tasa del FMI del 7%. Se financia con Chávez a más del doble, el 15%. Las finanzas del país se pueden resentir, pero que no haya intromisión en nuestras cuentas. La prima a Chávez obedece a un seguro de “discrecionalidad” para el manejo de las cuentas públicas en Argentina. Y está bien que así sea. ¿Se imaginan el secretario de Comercio interior, Guillermo Moreno explicando a los enviados técnicos del FMI, el nuevo método de cálculo inflacionario? 

Estamos lejos de imaginar que esta decisión de revelar que la Argentina no calificaba para los préstamos del FMI, haya sido derivada del asunto de intercambio de polleras entre el director gerente del Fondo y un ex-presidente del Banco Central argentino, episodio romanesco que fue publicado hasta el-lamentablemente-hoy rosado, politizado y más vulgarizado Wall Street Journal (desde que Murdoch tomara los controles).
Ya nada es lo que era … ni el capitalismo de libre mercado, ni el Wall Street Journal, ni el romanticismo. 

Inquietante también que ya no se pueda tener un asunto en paz por culpa de esta globalización. Y del Wall Street Journal.
Hasta la próxima,
Paola Pecora

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