Silvia Pisani
Es uno de los efectos no deseados de la crisis en Egipto. Por primera vez desde mediados de 2008, el precio de un barril de petróleo superó el techo de los US$ 100, un dato que -sumado al aumento de casi todas las materias primas- está llamado a tener impacto sobre la economía global.
En una escala de escenarios posibles -de más a menos grave- la duda de los principales analistas es por cuánto se mantendrá la tendencia alcista, confiados, de algún modo, en una lógica según la cual la inestabilidad en el país árabe no podría prolongarse demasiado. "La pregunta es qué pasaría si el suministro por el Canal de Suez se interrumpe en algún momento", sintetizó Steve Rathner, el ex hombre de confianza de Barack Obama para la industria automotriz. "No parece que el mercado esté considerando seriamente esa posibilidad, pero es un riesgo que debería tenerse en cuenta", matizó.
Egipto no es un productor de petróleo y tampoco es considerada una economía decisiva en mercado global. Pero su factor determinante en todo esto es el hecho de que controla el Canal de Suez, por el que transitan los preciosos barriles que vienen del Golfo Pérsico. De igual manera, hay temores por la eventualidad de que la inestabilidad política determine la interrupción del flujo por el gran oleoducto Suez-Mediterráneo (Sumed) que pasa cerca de El Cairo.
"Por supuesto que estamos atentos a la suba del petróleo y al aumento de otros bienes básicos", confesó la vocera del Fondo Monetario Internacional (FMI), Caroline Atkinson. Transcurridos los primeros diez días de disturbios en la tierra del Nilo, la vocera aseguró que el organismo crediticio prefiere no hacer "conjeturas" porque "nadie sabe" qué tipo de escenario político decantará de la crisis.
La economía mundial es absolutamente dependiente del petróleo. Un informe de la consultora Deloitte, con el título 2011 Oil & Gas Reality Check, diagnóstico que las energías alternativas están lejos todavía de atender las crecientes necesidades de la economía. Razón de más para que los mercados de energía y de materias primas reaccionaran con aumentos ante la inestabilidad de Túnez, Egipto y sus ramificaciones en Yemen y en Jordania.
Hay razones para serenar inquietudes. Entre ellas, la convicción entre analistas de que, por el momento, los principales productores del Golfo Pérsico tienen suficiente dinero y apoyo militar para evitar revueltas sociales como en Egipto. "Creo que aún en el caso de que la inestabilidad determine el cierre del estrecho y se interrumpa también el flujo por el estratégico oleoducto egipcio, el aumento en el valor del crudo sería de corta duración y los envíos se reanudarían rápidamente", sintetizó Manouchehr Takin, analista del Centro de Estudios Globales sobre la Energía. Un tercio del petróleo mundial viene de Oriente Medio y del norte de Africa.
¿Cuál es el peor de los escenarios hoy en día? "Que lo de Egipto decante en la llegada al poder de un régimen fanático. En ese caso, si deciden cortar el tráfico por el canal, los buques tanque tendrían que hacer un desvío de varias semanas por el Cuerno de Africa y eso llevaría el precio a 120 dólares el barril", dijeron analistas locales.
http://www.lanacion.com.ar/
No hay comentarios.:
Publicar un comentario