El auge económico de los países emergentes está moviendo el motor de la economía global. Sin embargo, la expansión ha llegado aparejada de un incremento en los precios, lo que está causando creciente preocupación entre los gobiernos.
Desde Brasil a China, las autoridades están acelerando la adopción de medidas para controlar la inflación. En Latinoamérica, pese a que los precios se mantienen estables en la mayoría de los países, expertos advierten que los bancos centrales deben actuar rápido para moderar el aumento de la demanda interna, que está creando presiones inflacionarias.
China es uno de los países donde se está haciendo evidente el aumento de la inflación. Los precios al consumidor subieron 4,4% en octubre, un récord en dos años, debido a que el aumento de los ingresos está impulsando la demanda, especialmente de alimentos más elaborados.
La inflación ya está golpeando al sector de servicios, mostraron datos revelados el viernes. El índice de gerentes de compra no manufactureros bajó a su nivel más bajo en nueve meses en noviembre, debido a que el alza de precios erosionó los márgenes de las empresas de servicios.
El índice bajó a 53,2 puntos, desde 60,5 en octubre, informó la Oficina Nacional de Estadísticas y la Federación de Logística y Compras. Una lectura superior a 50 muestra expansión. Además, un índice de servicios separado entregado por HSBC Holdings cayó a 53,1 puntos, bordeando su mínimo en dos años.
La inflación ha golpeado también la confianza de los consumidores, que en noviembre registró su primera caída en seis trimestres.
Para contener la inflación, las autoridades han aumentado las tasas de interés de referencia y los ratios de reserva de los bancos, y han amenazado con imponer los controles de precios.
Banco central
Pero en los últimos días han aumentado las presiones para que el Banco Popular de China vuelva a subir las tasas de interés. Según el economista independiente Andi Xie, el banco debe elevar en "al menos" tres puntos porcentuales los tipos en los próximos doce meses, para proteger a los inversionistas que reciben un retorno negativo por sus ahorros a medida que se acelera la inflación.
"Para asegurar estabilidad y controlar la inflación, el gobierno necesita compensar a quienes ahorran, hacerlos sentir cómodos con sus depósitos bancarios", afirmó a Bloomberg el ex economista jefe de Morgan Stanley para Asia Pacífico. "Pero no hay que hacerlo muy rápido. Podría ser medio punto o un punto porcentual cada vez", acotó.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo una recomendación similar en un estudio divulgado el viernes. En él, la institución multilateral llama a las autoridades a subir las tasas de interés e imponer un impuesto a las propiedades para controlar el riesgo de burbujas de activos.
La inflación también se ha acelerado en el resto de Asia, provocando alzas de tipos en India, Malasia, Corea del Sur, Tailandia y Taiwán. En Indonesia, pese a que el banco central no ha realizado ajustes de política monetaria, el instituto rector ha ordenado que los bancos aparten una mayor cantidad de reservas para mantener la liquidez bajo control, sin dañar el crecimiento económico.
En el caso de India, la temporada de monzones más lluviosa en tres años ayudó a aplacar el alza de los precios de los alimentos, que sirve como referencia para medir la inflación.
Situación de la región
El banco central de Brasil decidió tomar una medida alternativa para quitar presión a su reunión de política monetaria de esta semana. La institución aumentó los requerimientos de reserva de los bancos a 20%, desde un 15%, para controlar el crecimiento de los créditos de consumo (que avanzan a un ritmo anual de 20%).
La jugada permitirá remover 61 mil millones de reales (US$ 36 mil millones) de circulación. Además, evitará que el banco central recurra a un aumento de la tasa de interés de referencia, que ya se encuentra en 10,75% desde julio.
La inflación de Brasil, medida con el índice IPCA-15 se aceleró a 5,47% en el año hasta mediados de noviembre, su mayor nivel desde marzo de 2009, alentada por la demanda interna, que se ha visto favorecida por un nivel mínimo récord del desempleo y el crecimiento del crédito.
Pero el gobierno de Dilma Rousseff, que asumirá el 1 de enero de 2011, no desea subir la tasa Selic, ya que teme que esa medida atraiga más capital especulativo, lo que presionaría al alza la moneda local, el real.
En lo que se refiere al resto de los países de la región, los expertos señalan que uno de los mayores desafíos en el mediano plazo será controlar la inflación. El economista jefe para Latinoamérica de BBVA, Joaquín Vial, advirtió la semana pasada que en países como Chile, Brasil y Perú la demanda interna está creciendo por encima de lo que se expande el PIB.
En Perú, por ejemplo, la demanda doméstica crecerá en torno a 10% este año y el próximo, mientras que el PIB se expandirá a tasas cercanas a 7,5%. Algo similar pasará en nuestro país, donde el gasto se incrementará más de 9% en 2010-2011, pero la economía se expandirá por debajo de 6%.
En la mayoría de los países exportadores de materias primas, según el presidente del banco central de Chile, Vittorio Corbo, las condiciones externas son muy favorables, el tipo de cambio se ha apreciado, el gasto interno crece rápido, pero las brechas de capacidad de la economía se están agotando.
Por lo tanto, "será necesario limitar el ritmo de crecimiento para evitar un brote de inflación", recomendó a través de un artículo publicado por el Centro de Estudios Públicos (CEP). "El mayor riesgo que enfrenta la economía chilena es la posibilidad de un alza pronunciada de la inflación", acotó.
DiarioFinanciero.com
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