Hace un mes que Peter Schmohl está instalado en Bogotá, para dirigir las operaciones de Gasco en Colombia, firma que hace unos meses compró los activos de la empresa de GLP Plexa.
Desde esa ciudad, el ejecutivo comentó a Diario Financiero las metas de la firma, que son ambiciosas, pues, pese a lo atomizado de este mercado, esperan aumentar su participación agresivamente los próximos años.
-¿En qué etapa están hoy?
-El objetivo de mediando plazo es consolidar la operación bajo el paraguas de Vidagas en Colombia. En febrero tomamos el control y estamos muy contentos por la solidez política y social del país. Tras la adquisición, estamos presentes en catorce departamentos de Colombia y tenemos una cobertura muy importante y la meta más inmediata es consolidar esa red.
-¿Con qué se encontraron?
-Vidagas tiene una participación de mercado de cerca del 12% de las ventas totales de GLP en Colombia y nuestro primer objetivo, desde el punto de vista técnico, es certificar las plantas, cumplir con nuestro proceso de consolidar la masa crítica de cilindros y poder unificar las operaciones en estos catorce estados.
-¿Qué cambios han ejecutado en Vidagas?
-Lo principal de la estructura de Vidagas es que hemos mantenido un socio local, Jairo Granados, que tiene el 30% de la compañía. Su experiencia en el negocio del GLP ha sido fundamental, pues nos sentimos muy cómodos trabajando con él. Tiene una participación del 30%, pero una opinión de peso. Así hoy la administración es 100% Gasco y trabajamos juntos.
-¿Tienen definido el plan de crecimiento?
-Estamos trabajando en eso, siempre enfocados en los objetivos de la adquisición, que son que Gasco abarque de aquí a cuatro años entre 35% y 40% del mercado de GLP en Colombia.
-¿Cuáles son las bases para llegar a eso?
-Hay varios elementos que se conjugan. Primero, la experiencia de nuestro socio. A ello se suma la estabilidad política y social que ha ganado Colombia y, en tercer lugar, se están generando los cambios normativos en la industria del GLP. Hay normas claras de obligación que entraron en vigencia para los actores del mercado y exigencias que tienen que ver son la seguridad de las instalaciones y ordenamiento de la masa operacional, que puede permitir ganar participación de mercado, porque para ceñirse a esas normas hay que invertir capital y nosotros lo estamos haciendo, pero este es un mercado muy atomizado donde no todos podrían tener esa alternativa.
-¿En que segmentos de negocio mantendrán su foco?
-El cambio normativo, desde el punto de vista de cilindros, está enfocado en el área residencial, pero un plan de desarrollo también se traduce en las nuevas tecnologías y nuevos usos que se le pueden dar al gas licuado, por ejemplo, el uso del gas licuado para el transporte público o el uso vehicular. Eso es algo en lo que vamos a trabajar con mucho énfasis para llevar a Colombia hacia los cambios que den las condiciones para ese espacio de crecimiento, que son apuestas para avanzar en el mediano y largo plazo.
-¿Qué otras áreas podrían desarrollarse?
-Está el área industrial. Colombia tiene importantes desarrollos en diferentes industrias donde creemos que el GLP puede jugar un rol importante, inclusive como un plus en materia ambiental. Entonces está el área vehicular, el área industrial y el uso residencial, tecnologías que ya se usan en el mundo y que queremos traer a Colombia.
DiarioFinanciero.com
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