Nout Wellink, presidente del Comité de Basilea de Regulación Bancaria, dijo que los reguladores están decididos a seguir avanzando pese a que los bancos y lobbistas de la industria han advertido que las reformas van a frenar los prestamos y el crecimiento de los bancos.
El comité, conformado por reguladores y supervisores de la banca de todo el mundo, todavía está calculando el impacto de su propuesta de reforma a las reglas de capital y liquidez que se votará en noviembre.
Wellink, presidente del banco central de Holanda, dijo que los efectos serían manejables y que valen la pena.
Economistas del banco central de Holanda han calculado que la reforma va a restar entre 0,5 y un punto porcentual al crecimiento global durante un período de siete años, dijo.
"Si ese es el precio para conseguir un sistema financiero realmente resiliente, el no es demasiado alto" señaló Wellink.
Las estimaciones de la industria de que las reformas podrían recortar el crecimiento mundial en hasta cinco puntos porcentuales son "locas" y no toman en cuenta los beneficios de largo plazo de estabilidad, agregó.
"El simple hecho de que se tenga un sistema más estable y menos pro cíclico tiene un impacto positivo en el crecimiento de largo plazo" explicó del presidente del comité.
Los reguladores reconocen que la transición va a ser compleja para algunos bancos y están dispuestos a darles tiempo adicional siempre que el fondo de la reforma se mantenga claro.
"Pienso que los bancos deben ser sensatos y comprender que si protestan demasiado el tiro les podría salir por la culata", advirtió Wellink.
DiarioFinanciero.cl
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