El presidente estadounidense Barack Obama aumentó la presión para lograr que se apruebe de forma expedita la reforma financiera que impulsa su administración.
"Si hay una lección que hemos aprendido es que un mercado sin restricciones donde las personas están asumiendo grandes riesgos y esperando que los contribuyentes los rescaten cuando las cosas se pongan agrias, es simplemente inaceptable", aseguró ayer el mandatario, luego de reunirse con los principales líderes del Congreso.
En la cita participaron el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, y el líder republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner. A ellos se sumaron el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder demócrata en la cámara, Steny Hoyer.
Los demócratas quieren aumentar la supervisión de los mercados de derivados y proteger a los consumidores de hipotecas abusivas, entre otras medidas, pero necesitan el respaldo de los parlamentarios republicanos. Ambos sectores creen que podría alcanzarse un paquete consensuado, pero en la reunión de ayer hubo pocas señales de que alguno de los bandos cediera terreno.
Los líderes republicanos aseguraron que el proyecto protege a los grandes bancos, daña a las pequeñas instituciones y garantiza "interminables rescates de Wall Street por parte de los contribuyentes".
Luego de conseguir una gran victoria con la aprobación de la reforma a la salud en marzo, Obama está colocando la reforma financiera como su mayor prioridad legislativa.
La Cámara de Representantes ya aprobó su versión de la reforma, pero el Senado se ha movido con más lentitud. El mes pasado, el comité del Senado aprobó un proyecto presentado por el demócrata Christopher Dodd. Ahora, el proyecto debe ser aprobado por el pleno de la cámara alta y luego debe ser reconciliado con la versión de la Cámara de Representantes. Se espera que ese proceso se inicie en los próximos días, luego de que el Congreso tuviera dos semanas de receso.
Prevención de otra crisis
Las autoridades han argumentado que aprobar el proyecto es crucial para prevenir que se repita la crisis financiera de 2008 y 2009, que arrastró a la economía estadounidense a su peor recesión en décadas.
Por ello, el gobierno está enfocando todos sus esfuerzos en la promulgación de la ley. La semana pasada, funcionarios de la Casa Blanca presionaron a los directores ejecutivos de Goldman Sachs, Bank of America y JPMorgan Chase para que dejen de hacer lobby contra el proyecto, dijeron a Bloomberg fuentes que asistieron a la reunión.
El asesor senior del presidente Obama, David Axelrod, y el director del Consejo Económico Nacional, Lawrence Summers, se reunieron con el CEO de Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, el director ejecutivo de JPMorgan, Jamie Dimon, y el máximo ejecutivo de Bank of America, Brian Moynihan, y otros doce ejecutivos en un evento el 6 de abril en Washington organizado por el Foro de Servicios Financieros, aseguraron las fuentes.
http://www.df.cl
No hay comentarios.:
Publicar un comentario