El repunte del mercado alcista que ha propulsado a las bolsas y a los mercados crediticios desde marzo podría estar perdiendo ímpetu.
Después de un sólido comienzo de año, el sentimiento ha sufrido un súbito cambio durante la última semana, lo que ha provocado una marcada caída de los precios de la renta variable y las materias primas. Por su parte, los bonos gubernamentales se están beneficiando de una renovada búsqueda de la seguridad.
"Hemos defendido desde hace tiempo la tesis de que se producirían nuevas caídas, incluso pese a nuestro enfoque constructivo sobre la recuperación económica y de los mercados globales de capital", explica John Stoltzfus, estratega de Ticonderoga Securities. "El mundo no puede salir de la peor crisis financiera de la historia moderna sin esfuerzo"
En la última semana, una serie de acontecimientos han truncado el comienzo alcista del año para las bolsas y el crédito global, y han empujado a muchos índices de referencia a franjas negativas para el año. La responsable de tanta angustia ha sido la decisión de China de realizar ajustes en la flexible política monetaria que aplicó el año pasado, que ayudó a la economía global a salir del abismo de la profunda recesión.
"Sea o no la economía china tan susceptible a una crisis como muchos creerían, lo que importa es que el temor sobre el posible impacto de un ajuste monetario se ha apoderado del mercado", señala Neil Mellor, estratega de Bank of New York Mellon, También revela que en las últimas semanas se han producido continuas salidas netas de capital de China, que se han acelerado en los últimos 15 días.
Al otro lado del Pacífico, los planes de regulación del presidente Barack Obama para los bancos estadounidenses y la incertidumbre sobre si se confirmará a Ben Bernanke para un segundo período al frente de la Reserva Federal también han despertado el nerviosismo en los mercados.
Una de las mayores preocupaciones en Europa ha sido el deterioro de las finanzas públicas de algunas economías de la eurozona, en especial Grecia. Esto se ha traducido en presiones para el euro, que ha caído cerca de un 3% frente al dólar en las dos últimas semanas.
Pese a que los griegos pudieron obtener 8.000 millones de euros en los mercados de capital esta semana, los temores sobre el riesgo soberano en la eurozona siguen representando una amenaza para la estabilidad.
La renovada confusión en los mercados de riesgo coincide también con el intento de los bancos centrales de hallar una vía para la retirada de las medidas extraordinarias. El movimiento de China no es más que el principio de un largo proceso que podría contribuir al aumento de las operaciones volátiles en los mercados este año. Sobre todo, los inversionistas temen un error político, como un ajuste demasiado temprano que pueda provocar una nueva caída de la actividad.
Es este telón de fondo el que ha provocado que las acciones asiáticas hayan caído durante las últimas siete jornadas de negociación, su peor racha en dos años. Las acciones en Hong Kong han caído más de un 10% desde su máximo de este mes, cumpliendo con la definición estándar de corrección del mercado.
En el caso de los mercados estadounidenses, es poco probable que la incertidumbre desaparezca hasta que culmine el proceso de confirmación de Bernanke y se interprete el discurso del presidente Obama sobre el Estado de la Nación. Además, la próxima semana se publicarán los datos de empleo.
La renovada aversión al riesgo también ha interrumpido un repunte en el mercado de bonos corporativos que llevó a empresas tanto estadounidenses como extranjeras a vender miles de millones de dólares de deuda a bajos tipos a principios de este mes.
http://www.df.cl
No hay comentarios.:
Publicar un comentario