tras registrar fuertes alzas desde mediados de marzo, papeles en UF a 5 y 10 años han caído
I Álvarez / N. Cáceres
Un cambio de rumbo parecieron consolidar las tasas de interés de largo plazo en la última semana.
Tras registrar un alza de más de 100 puntos base desde mediados de marzo que causó fuerte preocupación en el mercado, los tipos de interés de los papeles en UF a 10 años del Banco Central (BCU-10) han caído 35 puntos desde el 28 de mayo. Lo mismo ha ocurrido con los a 5 años plazo, al descender 50 puntos.
Y, según explican en el mercado, esta tendencia se mantendría, aunque también será clave el rol del Banco Central para que dicha baja se consolide.
“El Central tiene una oportunidad de consolidar la baja de tasas que se ha producido en estas semanas por factores particulares, para garantizar que la reactivación se vea durante el segundo semestre”, afirma el economista de Rojas & Asociados, Patricio Rojas.
Para esto, advierte que lo “más importante es que el instituto emisor entregue una señal de que las tasas continuarán bajas por todo lo que sea necesario”.
Una visión similar tiene el economista de la Universidad Adolfo Ibañez, Cristián Johnson, quien explica que el Banco Central debe “bajar la tasa de política monetaria en 75 puntos en la próxima reunión (de esta semana)”.
El experto agrega que otra medida es que el organismo rector empiece a “licuar el mercado a través de la re-
compra de papeles largos para consolidar esta baja de tasas”.
Tendencia bajista
Respecto de la trayectoria que seguirán, el economista de Inversiones Security, Aldo Lema, dice que “todo indica que hay dos factores que deberían impulsar valores incluso inferiores para las tasas a largo plazo: el hecho de que el Banco Central siga ajustando la tasa de política monetaria y que la mantendrá estacionada allí por un tiempo largo”.
Agrega que “las expectativas de inflación implícitas en las tasas en UF en el tramo de 1 a 5 años deberían continuar normalizándose desde niveles que son excesivamente bajos hacia valores más cercanos al rango meta, lo que incidiría en un aumento en el apetito por instrumentos en UF, consolidando la tendencia a la baja en las tasas más largas”.
De hecho, en mayo, cuando las tasas llegaron a su peak las compensaciones inflacionarias a dos años pasaron a terreno negativo. Pero ahora se ubican en torno a 0,7%.
Lema enfatiza además que “con cifras de actividad económica que seguirán sorprendiendo negativamente, se debería acentuar el sesgo bajista”.
La visión de la banca
Desde la banca concuerdan con la visión de los economistas, respecto a que continuarán las últimas bajas de las tasas largas de mercado.
Ello, porque la fuerte alza que habían registrado dichos papeles en los meses anteriores no estaba en línea con las reales expectativas que tiene la industria respecto del crecimiento de la economía.
En ese sentido, un gerente de finanzas de un banco local señala que “las tasas largas van a seguir cayendo porque la inflación no será tan baja como la que proyectaba el mercado cuando comenzaron las alzas (tasas)”.
Asimismo, ejecutivos señalan que las palabras del gerente general del BCI, Lionel Olavarría la semana pasada, respecto de las medidas que debería tomar el instituto emisor para evitar nuevas alzas, también impulsó la reacción del mercado.
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