Alvaro Saieh respondió ayer la demanda presentada por Francisco Javier Errázuriz en su contra en el marco del arbitraje con que ambos empresarios convinieron zanjar la disputa comercial surgida tras la venta de Unimarc por parte del ex senador al controlador de Corpbanca.
Saieh, representado por el estudio Rodríguez, Vergara & Compañía, respondió uno a uno los capítulos del documento que Errázuriz presentó a mediados de julio, donde, entre otras cosas, solicitaba la devolución de ocho locales y el pago de $ 13.000 millones por concepto de deuda e indemnización.
Fuera de ello, que era el procedimiento rutinario, Saieh agregó una contrademanda en la que reclamó el pago de $ 1.500 millones por perjuicios y la eliminación definitiva de la cláusula cinco del acuerdo original con Errázuriz, que lo compromete a comprar
productos por 450.000 UF a las firmas relacionadas con el fundador de Unimarc por tres años, más un monto adicional de otras 100.000 UF el primer año.
Precisamente esta cláusula fue uno de los factores que gatilló el conflicto que ahora debe resolver el árbitro Ricardo Peralta, designado por las mismas partes y quien debe actuar conforme a derecho.
En mayo de este año, a poco más de cinco meses de haber cerrado el traspaso de Unimarc en
US$ 154 millones, Saieh justificó su negativa de recibir las mercaderías que Inversiones Errázuriz le enviaba mensualmente por encontrarse éstas en mal estado.
Saieh se opone a que SMU siga comprando al grupo Errázuriz sus productos en las mismas condiciones con que Unimarc se abastecía hasta antes de su venta en diciembre.
A juicio del ex senador, este rechazo tiene otra explicación: Saieh logró mejores condiciones con otros proveedores y decidió romper el vínculo comercial con un argumento artificial.
No es el único foco de tensión entre los empresarios. Errázuriz, representado por el estudio Bosselin, Briones, Irureta & Hernández, ha asegurado que Saieh no pagó el arriendo de los siete locales y el centro de distribución durante cuatro meses, mientras que el controlador de SMU ha indicado que la renta fue pagada y que se vio forzado a consignarla ante el 30º Juzgado Civil de Santiago , exclusivamente porque Errázuriz se negó a recibirla.
El ex senador ha dicho que, sin conocer las ventas de Unimarc con su nuevo dueño, cifra que alega no haber recibido, no podía efectuar ningún cobro, debido a que el arriendo incluye un componente variable, consistente en el 2% de las ventas mensuales.
En este arbitraje están en juego algunas de las mejores ubicaciones del conglomerado supermercadista que Saieh ha formado junto a sus socios Juan Rendic y Enrique Bravo: Tobalaba con Apoquindo, Vitacura, Gran Avenida, Manuel Montt, Viña del Mar (1 Norte con avenida Libertad), La Florida, Amunátegui, locales a los que se suma el centro de distribución de Renca.
Paralelamente al arbitraje, cuyo desenlance no tiene plazo, SMU ha concretado una serie de compras que la han convertido en el tercer actor del mercado con más de un 16% de participación, siendo superado sólo por D&S (33%) y Cencosud (31%). Hoy supera los 200 locales, con una red que se extiende desde Iquique hasta Aysén.
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