2014/04/15

Una reforma tributaria para la clase media

Si bien ha sido presentada como una forma de financiar la  educación de calidad para todos los segmentos de la sociedad, ayudando especialmente a las familias de ingresos medios, los cambios tributarios presentados por Bachelet tienen un par de puntos que más parecen perjudicar a gran parte de la población.











A poco más de una semana de anunciada la reforma tributaria del Gobierno de Michelle Bachelet, con la información ya procesada y analizada por diversos especialistas y políticos, las críticas a la medida por parte de los empresarios no se han hecho esperar, ni tampoco las sorpresas para la clase media.
 
De muestra sólo dos iniciativas que en vez de aumentar los saldos disponibles de millones de chilenos, los reducirán: el impacto del alza del gravamen corporativo en las pensiones y las consecuencias de los impuestos verdes en las cuentas de luz, por nombrar algunos.
 
En relación al impacto que tendrá en las pensiones de los jubilados bajo el actual sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP),  un estudio realizado por la AFP Cuprum dio cuenta de que los retiros mensuales de los pensionados podrían caer 6% si se aprueba la iniciativa propuesta por el gobierno de aumentar a 25% el impuesto a las corporaciones.

Ello, porque gran parte de los ahorros de cotizantes y pensionados chilenos está invertido en acciones de sociedades anónimas, que actualmente pagan un 20% de gravámenes a las ganancias. Entonces, como todo tenedor de títulos, los trabajadores y jubilados chilenos pagan esos impuestos, pero a diferencia de lo que ocurre con todo tenedor de títulos, ellos no tienen ingresos tan elevados que le permitan descontar ese impuesto de los gravámenes que deberían pagar por sus altos salarios.
 
Es decir, obtienen el crédito que está garantizado por Ley (gracias al pago del 20%) pero no tienen como usarlo.
 
Actualmente, el 70% de los cotizantes tiene un ingreso que lo hace pagar una tasa cero de impuestos. Sin embargo, con este cambio, estarían pagando un 35% por la inversión que tienen a través de los fondos en acciones chilenas. "Los más pobres son los que están pagando la tasa más alta de impuestos si no se corrige esta inequidad", advirtió al diario El Mercurio el propio gerente general de AFP Cuprum, Ignacio Álvarez.
 
El estudio de Curprum grafica el problema de la siguiente forma: “con una pensión de $500 mil (US$ 1.000) y un impuesto a las empresas de 17%, como fue años atrás, la pensión se redujo un 2,9%. Más tarde, cuando el impuesto subió al 20%, las pensiones cayeron 3,4%. Actualmente, y en el supuesto que la tributación de las compañías en la práctica llegue a un 35%, las pensiones bajarían casi un 6%”.
 
Así las cosas, de aprobarse la reforma tal como está, los más perjudicados serían los jubilados, que verían sus ingresos mermar, sin forma de usar el crédito.
 
Y como si esto fuera poco, luego de todo el debate generado el año 2013 tras la migración excesiva de cotizantes de un multifondo a otro, el proyecto Reforma Tributaria también considera la eliminación del artículo 108, que permite la movilidad entre fondos sin pagar impuestos. Si bien no está claro cómo funcionará, se infiere que ahora habrá que pagar impuestos para cambiar de fondo.
 
Y si a esto sumamos el alza de las cuentas de luz producto de los impuestos a la generación de energía a través de plantas termoeléctricas, una de las principales fuentes de electricidad del país, cabe preguntarse ¿a quién favorece la reforma tributaria?
 
Por ahora, estimo que la respuesta NO ES la clase media.
 
Con este panorama por delante, se hace urgente informarse y buscar alternativas que puedan paliar las mermas que se están por venir. En este sentido, la Revista Inversor Global apuesta a levantarse como un “faro” en la tormenta…
 
Saludos,
 
Alejandra.

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