2013/04/27

La muerte de las PC, de crónicas y rumores


Han pasado ya cinco meses desde que Microsoft lanzó lo que representaba su última esperanza y la de las PC en general para repuntar en el mercado. El resultado ha sido poco sobresaliente. Pero, ¿las computadoras personales están cerca de hundirse para siempre o acaso aún tienen la posibilidad de mantenerse a flote?


Desde finales de la década pasada, la industria electrónica ha especulado sobre lo que parece ser la inminente muerte de la computadora personal (PC), especialmente desde que, durante ese periodo, las ventas de estos aparatos habían seguido una tendencia a la baja. No obstante, la semana pasada se reveló que dicha tendencia alcanzó un máximo histórico que, a pesar de todo, sorprendió a pocos.
La agencia International Data Corporation (IDC) dio a conocer que, para el tercer trimestre de 2013, los principales fabricantes de PC registraron estrepitosas caídas en sus ventas. La más afectada fue Acer, con una baja de 31%; HP cayó 24%; ASUS registró una caída de 19%; y Dell descendió 11 por ciento, estas cifras en contraste con las reportadas el mismo periodo del año previo. En total, 76.3 millones de computadoras personales se vendieron en este lapso.
Todavía a inicios y mediados de la primera década del siglo XX, había un ciclo de tres años en promedio en el que se las PC se reemplazaban por modelos más modernos, con procesadores más poderosos. Hoy en día, ni Microsoft ni Intel, dos de las compañías cuyas ganancias dependen casi en su totalidad de las computadoras personales, han podido levantar un segmento que va en picada.
En números anteriores, mencionábamos la apuesta de Microsoft por su entonces recién lanzado Windows 8, el cual se perfila hacia el mercado de las tabletas a través de una interfaz táctil mucho más enfocada a estos dispositivos. Pero las ventas de este sistema operativo se han estancado de manera particular, y sus mejores resultados se han debido a la adquisición de licencias por parte de fabricantes de PC.
Actualmente, mientras que la demanda por PC se encuentra a la baja, la de las tabletas se incrementa. Ciertamente, esto no ha ayudado al producto insignia de la compañía de Bill Gates a incrementar sus ventas, esto frente a importantes rivales como Android, de Google, y el iOS instalado en los iPad de Apple.
Aunque para el primer trimestre del año se reportó la venta de 79 millones de computadoras personales vendidas lo que significa que este segmento del mercado se encuentra lejos de desaparecer. Esto ocurre pese a que el auge en las ventas de estos aparatos que se dio en los noventa e inicios y mediados de la década pasada se ve cada vez más distante conforme pasan los años.
Sin embargo, el cambio en la tendencia de las PC es un fenómeno mucho más complejo que las iPad reemplazando a las computadoras. De acuerdo a datos de la agencia Forrester, el 53% de los trabajadores de la información a nivel global utilizan tres o más dispositivos en sus actividades, y las computadoras son los más relevantes de éstos.
Lo que esta tendencia indica son cambios en el ciclo de innovación y cambios en los sitios de trabajo. Asimismo, da una radiografía clara de cómo, en varias oficinas, lentamente las labores son llevadas de la tradicional estación de trabajo a los dispositivos móviles.
Por otro lado, analistas han indicado que el hecho de que se registre una caída en la venta de computadoras personales significa solamente que las PC adquiridas en un periodo de menos de cinco años continúan funcionando y en buen estado, por lo que sus usuarios no ven la necesidad de adquirir otro equipo de nueva cuenta.
Asimismo, la migración de los sistemas antiguos como Windows 7 o incluso XP al más reciente Windows 8 aún resulta difícil para los usuarios que se encuentran acostumbrados a ambientes mucho más conocidos (con detalles como el Menú Inicio y la Barra de Tareas) a uno radicalmente diferente.
Un mercado en plena transformación
Como síntomas de que las computadoras personales ya no son el negocio que solían ser, en la actualidad las grandes compañías diversifican sus esfuerzos para así ampliar su penetración en segmentos que se encuentran en pleno auge. Éste es el caso de Microsoft, quien configuró su sistema operativo para dispositivos móviles, o firmas como Intel y Nvidia, quienes ahora desarrollan consumibles para tabletas.
Por otro lado, la estadounidense Dell se encuentra en una posición débil frente a esta transformación en el mercado, pues al haber sido en algún momento un líder indiscutible dentro del segmento de las PC, el declive del mismo ha resultado en pérdidas que no parecen avizorar una luz al final del túnel.
En un documento enviado a la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos, la compañía señala que las ganancias en picada dentro del mercado de computadoras de escritorio y portátiles, así como otros factores, hacen incierto el cuándo o si esta mala racha tendrá un fin.
Asimismo, menciona la dificultad para medir un mercado de por sí volátil, la tendencia a la baja que parece invariable e irremediable, el cambio hacia la demanda por productos de computación de alta gama y de un margen más amplio, el uso de sistemas operativos alternativos a Windows y la adopción de diversas compañías de la política "bring your own device" ("trae tu propio dispositivo"), que permite a empleados utilizar sus aparatos personales para realizar sus labores.
Por otro lado, otras opiniones difieren con la visión fatalista de varios medios y blogs especializados en torno a la inminente muerte de la PC. Éste es el caso del analista de Forrester, Ted Schadler, quien advierte que las computadoras personales no van a desaparecer, sino que éstas son reemplazadas menos frecuentemente, de ahí los datos que reflejan una caída en sus ventas. Esta señal solamente indica que el ciclo de vida de un de estos aparatos pasó de cuatro a seis años para el uso doméstico, y de tres a cuatro años para el ambiente laboral.
Agrega que las computadoras no irán a ningún lado, sino que mejorarán su capacidad de conexión e interacción con otros dispositivos como los smartphones y tabletas. Serán también más ágiles en ser las herramientas adecuadas para el trabajo, además de integrarse de manera más consistente con otros aparatos existentes.
En tanto que los teléfonos inteligentes y tabletas continúan ampliando su penetración en el público y de esta manera conforman un nuevo paisaje en el consumo de equipos electrónicos, ya sea para uso doméstico o empresarial, las computadoras personales persisten en millones de escritorios alrededor del planeta. Y más que desaparecer, parecen estar listas para adaptarse e integrarse a un nuevo y extraño mundo.

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