2012/09/12

Crónica de un Tiempo.



PENSAMIENTO EN 140 CARACTERES 

Crónica de un Tiempo.


Hay en el actual discurso social, una tendencia generalizada a estereotipar a la gente joven, incluso hay quien los califica con el termino peyorativo en inglés, llamándoles; screen driven citizens. Ciudadanos dirigidos por las pantallas de los móviles, de las video consolas, de las computadoras o de la televisión. Una generación sin mayor interes por el hecho colectivo, y por ello con un nulo compromiso social, jovenes sin ningún respeto por el pasado, y sin ninguna esperanza hacia el futuro. De ser eso cierto, de confirmarse que la actual juventud pierde el entusiasmo, entonces el mundo entero tendría que estremecerse.
Creo muy por el contrario que son la generación más informada y preparada de la historia, y que estructuran su pensamiento precisamente de la mano de las nuevas tecnologías que su contexto histórico les ofrece. Se comunican a través de las redes sociales, en base a textos cortos como es el caso de Twitter, con una longitud máxima de 140 caracteres, los llamados tweets. Así es como se comunican los jovenes de todo el mundo en el siglo XXI, sin embargo eso no es sinónimo de que la contracción en el lenguaje lo sea también en su pensamiento, porque entonces estaríamos formulando tesis como la de Heidegger, que defendía que solo se podía filosofar en griego ó en alemán. Menospreciando de esta manera otras lenguas para transferir el discurso mental a un discurso verbal.

Sé por el contrario que en esta juventud está el gran potencial transformador que re-diseñará la política a escala global, porque para muchos de ellos, la igualdad, la libertad o la solidaridad están en su pensamiento cotideano y desde ahí se fortalece su compromiso social. Lo hacen además en estado puro, sin hipocresías, ya que estos valores fundamentales son asumidos por ellas y ellos desde una visión integra, intensa y extensa. Estamos hablando de una juventud que no se acomoda a la realidad económica y social que les tocó vivir, puede que aún no sean muchos, pero son significativos, intentando transformar modelos dogmáticos y antidemocráticos, porque valoran en demasía la democracia, pero en su dimensión participativa más que en la representativa, y algunos están construyendo en todo el mundo un marco de acción colectiva sin prejuicios.

Promueven cambios desde sus realidades locales, defendiendo con orgullo la conciencia de pertenecer a un espacio global desde una perspectiva asumida desde la razón, y sus tweets incendiaron la revolución de los jazmines en Túnez, la plaza de Tahrir en el Cairo, la Puerta del Sol en Madrid o la Ciudad de México. No rechazan la política, pero demuestran una gran apatía por los políticos, porque no entienden la dislexia entre la socialización teórica que hacen de los valores que defienden y su puesta en práctica. Así que esta aparente desidia no es más que su respuesta de rebeldía hacia quienes no tienen coherencia y utilizan la ideología simplemente como coartada sin intención ninguna de hacerla realidad. Porque para ellos en la política, la honradez, la responsabilidad o la lealtad van siempre unidas a la coherencia.

Me gusta escucharlos hablar de política, de valores, de cambio, mientras bajan música de internet, o siguen hablando con sus amigos a través de mensajes cortos desde su móvil, o desde su computadora. Son para mí el futuro esperanzador del mundo, por su actitud desafiante y crítica, porque son conscientes más que nunca de la interdependencia de unos y otros, y porque desde una perspectiva global miran al conjunto de la población del planeta sabiendo de la importancia de la red global que pueden construir, desde el nodo de intersección y acción de sus países. Y es precisamente desde este reconocimiento que hacen de lo diverso, que su rebeldía lleva implícita el respeto a todas las personas, igualándolas por su esencia, por su valor como seres humanos, aunque puedan ser diferentes en su orígen o proyección.

Por eso tengo la certeza y la tranquilidad de saber que en esos textos de 140 caracteres, está el pensamiento de quien hará posible el sueño de un futuro más justo, desde esa rebeldía que recoge la canción Antisistema sí, del grupo Side Effects y que sirvió como himno a los indignados de la Puerta del Sol:

Están dormidos, hacemos ruido para despertarlos
Teresa Táboas Veleiro
Doctora Arquitecta

Si tuviese que abreviar lo andado en la vida lo haría de forma concisa, simplemente diría que soy por vocación ARQUITECTA, por compromiso POLITICA
y CIUDADANA siempre por convicción

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