2011/08/08

BCE y G-7 sacan su artillería; bolsas, a la baja

El BCE sugiere que está dispuesto a comprar las deudas de España e Italia, para detener la masacre en las bolsas 



Poco pudieron descansar las grandes autoridades políticas y económicas del planeta durante el primer fin de semana de agosto, en plena canícula veraniega. Era ineludible que los contactos y las negociaciones se intensificaran luego de la hecatombe que sufrieron los mercados financieros la semana pasada: las bolsas registraron su peor desempeño semanal desde el final de la crisis financiera (el S&P’s 500 se derrumbó un 7.2%), las tensiones en los mercados de deuda soberana de la periferia europea se acentuaron superando Italia y España los 400 pbs (Italia terminó el viernes con la prima de riesgo por encima de la de España), y las señales de debilidad económica se acumularan tanto en EU (datos de ISM, gasto de consumo, y reporte de empleo) como en Europa (producción industrial alemana).
Para colmo, el viernes, con los mercados cerrados, la agencia de calificación internacional Standard & Poor’s, retiraba la máxima calificación crediticia a EU, la “AAA”, para situarla en “AA+”, con perspectiva negativa. Por tanto, era preciso actuar cuanto antes, detener la masacre de los mercados y tratar de restablecer la calma. Por ese desde el final de la semana pasada, y durante el sábado y el domingo, ha habido algunos anuncios importantes a nivel global con ese propósito. SIn embargo, su impacto inicial sobre los mercados indica que las medidas son insuficientes.


1. En Italia, el gobierno de Silvio Berlusconi anunció el viernes nuevas medidas fiscales para acelerar los planes de reducción de déficit y alcanzar el equilibrio presupuestario no en el 2014, sino en el 2013.  Además, planteó una reforma constitucional que incluya por ley una política fiscal de “déficit cero”.  


2. España, donde el presidente José Luis Rodriguez Zapatero tuvo que retrasar sus vacaciones ante el feo cariz de la situación, la vicepresidenta y ministra de economía, Elena Salgado, anunció que en el Consejo de Ministros extraordinario de la próxima semana se establecerán nuevas medidas de ahorro que cifró en 5,000 millones de euros, y así asegurar el cumplimiento de un déficit del 6% para este año.


3. Las nuevas medidas anunciadas en Italia y España, que recibieron el beneplácito de la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, parecían responder a las exigencias del Banco Central Europeo (BCE), que se resistía a adquirir bonos de Italia y España sin más esfuerzos a cambio. Finalmente, el domingo por la noche, el BCE, que reactivó el pasado jueves el programa de compra de bonos pero sólo para Grecia, Irlanda y Portugal, insinuó que también adquirirá deuda de España e Italiapese a la oposición del presidente del Bundesbank (el banco central alemán), Jens Weidmann, de economista en jefe del BCE, el también alemán, Jürgen Stark, y otros representantes de Centroeuropa. Aunque el comunicado no dijo qué bonos comprará el BCE, fue interpretado cómo que ayudará a España e Italia. 


El papel del BCE para estabilizar los mercados de deuda es fundamental hasta que los gobiernos europeos autoricen al fondo de rescate a comprar deuda en el mercado secundario.


4. Además, los ministros de finanzas y los banqueros del G-7 mantuvieron contactos telefónicos para discutir el impacto que la degradación de la deuda de EU podría tener sobre los mercados, y los riesgos de una nueva recesión. En el comunicado emitido el domingo, afirmaban que están dispuestos a “tomar todas las medidas necesarias para apoyar la estabilidad financiera y el crecimiento”.


Pese a todos los esfuerzos, las bolsas se siguen haciendo pedazos. En Israel, uno de los mercados que abre en domingo, y pese a que suspendió temporalmente operaciones, cayó un 7%.  En Asia, conociéndose ya los comunicados del BCE y del G-7, las bolsas se siguen hundiendo. El Nikkei se despeña un 2.2%, el Hang Seng de Hong Kong un 4.0% y el Shangai 


Composite un 3.5%. El euro, a su vez, gana terreno al dólar, al subir un 0.4% a 1.434.
Así que la debacle continúa, lo que no trae buenos presagios para las aperturas de Europa y EU. En Wall Street, por ejemplo, los futuros indican otra apertura funesta, con descensos superiores al 2%. En medio de todo el desmán, los metales preciosos trepan con fuerza: el oro se dispara un 3.7% y supera los 1,700 dólares la onza, a 1,713 dólares, en tanto la plata gana un 5.1% a 40.18 dólares. Así las cosas, el BCE, que ha dicho que está dispuesto a usar su artillería pesada, no puede defraudar. Debe cumplir con la amenaza, hacer uso de ella, intervenir en el mercado de bonos, comprar deuda de Españaz e Italia de forma masiva y dejar claro que hará frente a los especuladores, si realmente quiere darle la vuelta a este nefasto círculo de los mercados.(El Semanario Agencia, ESA)


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