A cuatro años del estallido de la crisis financiera más grande desde la Gran Depresión, la estabilidad financiera mundial aún no está asegurada ya que quedan por superar retos significativos para la política económica, señala un reporte del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicado este martes.
Según el más reciente informe sobre la estabilidad financiera mundial del organismo, las perspectivas de crecimiento lento en las economías avanzadas y la persistente debilidad de sus saldos fiscales han agudizado la sensibilidad de los mercados a los riesgos de sostenibilidad de la deuda.
Por lo que los vínculos evidentes entre los débiles balances de los gobiernos y de los sectores financieros han incrementado las presiones en los mercados de financiamiento de la zona del euro y han producido recientes tensiones.
Al mismo tiempo, reconocen, las políticas monetarias acomodaticias de los países avanzados y los fundamentos relativamente favorables de las economías de mercados emergentes han estimulado los flujos de capital hacia estas últimas.
Lo cual ha creado una presión al alza sobre los mercados de activos de los países receptores y, al mismo tiempo, ha creado riesgos de que las afluencias se reviertan, lo cual plantea desafíos considerables en torno a la mejor manera de absorber estos flujos.
De este modo, dado que la reestructuración de los balances está incompleta y avanza con lentitud, y el apalancamiento todavía es elevado, la estabilidad financiera mundial aún no está asegurada, señala el FMI.
Y prueba de ello ha sido pues el que los riesgos crediticios soberanos y bancarios en la zona del euro sigue siendo un factor crítico, lo que demuestra que aun hacen falta políticas encaminadas a subsanar las vulnerabilidades del sector fiscal y del sector bancario.
Asimismo, el documento señala que a nivel internacional aún se necesitan reformas regulatorias para afianzar los cimientos del sector financiero.
Esto sobretodo tras reconocer que las políticas acomodaticias de las economías avanzadas y los fundamentos relativamente favorables de algunos países de mercados emergentes están estimulando la afluencia de capitales a estos últimos. Lo que significa que las autoridades de los países emergentes tendrán que vigilar los indicios de burbujas de precios de los activos y de niveles excesivos de crédito.
A pesar de estos factores, el reporte señala que el desempeño de los mercados financieros ha sido favorable en lo que va de 2011, ello producto de un clima económico más positivo, una liquidez abundante y un creciente apetito de riesgo. (El Semanario Agencia, ESA)
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