2015/03/19

Indigna “ecocidio” por Plaza comercial en Xochimilco

Foto: FacebookTreinta mil metros cuadrados de área verde han sido afectados en el pueblo de Santiago Tepalcatlalpan de la delegación Xochimilco, lo que da entrada a un ecocidio más en el Distrito Federal.

Ciudad de México (elsemanario.com).- Hace dos semanas comenzaron las obras con las que WaltMart México pretende alzar una plaza comercial, sin ningún permiso y sin manifestación de construcción visible fuera de ella -que incluye un Sam’s Club, un Suburbia y evidentemente, un WaltMart- “en más de treinta mil metros cuadrados de construcción que hasta hace unas semanas era una zona de áreas verdes en el pueblo de Santiago Tepalcatlalpan, Xochimilco, Distrito Federal”.
Así lo comunicó la Coordinación de Pueblos, Barrios Originarios y Colonias de Xochimilco, en su página de Facebook. Treinta mil metros cuadrados de área verde han sido afectados provocando que la flora y fauna que existía en el lugar también colapsara.
Se debe recalcar que el uso de suelo que tiene esta zona, según el programa delegaciónal de desarrollo urbano, es habitacional; por lo que “no está permitido hacer ahí una plaza comercial de esas características”, menciona Alejandro Velázquez, integrante del Frente Autónomo de Xochimilco, quien platicó con elsemanario.com sobre los impactos negativos de esta obra, además de hacer hincapié en cómo afecta a la comunidad.
El activista dice que muy cerca de la construcción se encuentra la presa de San Lucas Xochimanca, misma que está en el olvido y que funciona como una letrina del reclusorio sur. Ante esta situación, los vecinos temen que se agraven los problemas de infecciones que han padecido o que la contaminación del medio ambiente aumente, ya que la cercanía de la presa es tanta que podría decirse que “está cruzando la calle, prácticamente”.
La comunidad y los mercados locales se verían afectados.
En primer lugar, de seguir este proyecto, se afectaría -aún más- a la presa de San Lucas, espacio que desde hace más de 30 años recibe las descargas de aguas residuales del reclusorio sur. Y ya que “no existe esta postura de defensa del medio ambiente por parte de las autoridades”, muchos de los residuos “sólidos o líquidos” que emita la plaza comercial, seguramente desembocarán en la presa.
Esta obra está prácticamente en el límite de lo que se conoce como la zona deconservación patrimonial de la UNESCO, en Xochimilco; con lo anterior, también se verán afectadas las tradiciones de la zona, pues dicha obra está cerca de los mercados públicos y tradicionales más importantes del centro de Xochimilco.
La tienda Walmart estaría a menos de 5 minutos de los dos principales mercados públicos de la zona, lo que va a mermar al comercio local y en consecuencia comenzará “la desaparición de los pequeños comerciantes, de las tiendas, recauderías, pollerías”, etc.
Mucha gente ya no va a ir hasta el mercado, como por años lo ha hecho; quizá los que bajen de los pueblos de la montaña -incluso de Milpa Alta- en lugar de ir al mercado optarán por consumir en la nueva tienda, debido a su cercanía. En efecto, habrá “una pérdida de ganancias, cierre de locales” y la consecuente desaparición del tejido social en la zona, agrega el miembro del Frente Autónomo.
De seguir esta obra, no sólo se estaría atentando contra la naturaleza en la ciudad y contra las pocas áreas verdes con las que cuenta la capital (una vez más), sino que se violarían algunas leyes y acuerdos en el camino.
Los vecinos ven complicado que las obras sigan, según el activista, por la situación del uso de suelo habitacional, por la cercanía con la zona límite del patrimonio cultural de la humanidad. Pero la razón más certera con la que cuentan, es que se está construyendo en un pueblo originario y, bajo ese concepto, se tiene que respetar el derecho a la consulta previa; “esos son los elementos que nosotros consideramos tenemos a nuestro favor”, aunado al hecho de que no hay autorización de impacto ambiental o urbano.
“Nosotros esperaríamos que lo más pronto posible se esté clausurando la obra”, porque precisamente no cuenta con los documentos, “para ya después dar los siguientes pasos hacia la cancelación definitiva de cualquier proyecto de este tipo”.
No es la primera vez que el delegado de Xochimilco, Miguel Ángel Cámara, realiza acciones de este tipo, “por lo que también estaremos preparando algún tipo de denuncia penal por las omisiones y la clara complicidad del delegado con estas empresas”.
En 2013, permitió la construcción de un Chedraui de la misma manera, sin ningún permiso; “el Chedrahui después tuvo que sacar los permisos pero ya con más de la mitad del avance de la obra”, menciona Velázquez. En esa ocasión, los vecinos organizados lograron parar dos veces la obra. Se multó a la empresa con dos millones de pesos, pero aún así, pudieron abrir. ¿Qué sucederá esta vez?
La opacidad de este proyecto se une a muchos más en la agenda de calamidades de la ciudad, donde lo más reciente es lo ocurrido en la Magdalena Mixhuca y eldeprimido deprimente en Río Mixcoac.
Por Alberto Cedeño.

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