Cero. Ese fue el balance del gobierno central consolidado en el trimestre octubre-diciembre de 2008, el primer resultado en tres años en que el Fisco chileno iguala gastos e ingresos, sin superávit.
Esto se suma a las malas noticias conocidas también el viernes y que provinieron desde el sector industrial que registró una caída de 3,7% para diciembre, la más profunda desde 2000, cuando el país todavía sentía los coletazos de la crisis asiática.
Es resumen, un viernes negro en materia de cifras, las que evidencian un cambio de tendencia para las arcas fiscales y confirman la desaceleración que están experimentando rubros clave de la economía.
Y es que a pesar de que Chile terminó el ejercicio pasado acumulando recursos por 5,2% del PIB, el propio director de Presupuestos, Alberto Arenas, reconoció que tal ahorro no se repetirá este año, subrayando así que en el último cuarto de 2008, asistimos al fin de “trienio de oro” para las cuentas nacionales.
Durante ese periodo, estimado desde 2006 y hasta 2008, y gracias al alza del precio del cobre en la Bolsa de Metales de Londres, el país alcanzó a acumular 21,7 puntos del PIB, lo que de acuerdo a las autoridades permitirá financiar varios años de “vacas flacas”.
Y tan magras van a estar, que para 2009 ya no se estima un superávit sino que un déficit, que llegaría -de acuerdo a la estimación de Hacienda- a 2,9% del Producto.
Las razones de un cambio
Que la tendencia de la economía haya cambiado y que quede en evidencia con un cierre negativo para la industria en 2008 y la baja de la recaudación fiscal, tiene un sólo origen: la crisis económica mundial.
La recesión de las naciones desarrolladas -Estados Unidos, Alemania y Japón, por sólo mencionar algunas- tiene, por supuesto, impacto en las economías emergentes en términos de intercambio comercial.
Sin ir más lejos, la tributación de la minería privada retrocedió 38,3%, como consecuencia de menores Pagos Provisionales Mensuales (PPM) y la brusca disminución del precio del cobre.
Y eso sólo por mencionar los resultados de la tributación minera, ya que la recaudación del Impuesto a la Renta también cayó 17,2%, efecto directo del mal resultado de la Operación Renta, que arrojó el valor neto más negativo de los últimos 28 años.
Esta menor disponibilidad de recursos en la economía y la contracción de la demanda golpearon duro a las expectativas y muchas empresas, anticipándose a un escenario "sombrío" -para emplear el término que usó el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, para ilustrar las perspectivas en 2009- comenzaron a recortar sus planillas de personal.
El ejemplo más flagrante del ambiente que se respira en el mercado local fue la suspensión total de las obras de Costanera Center, del holding Cencosud, bajo el argumento de "esperar tiempos mejores".
Así, una tercera alerta, -junto al resultado neutro del cuarto trimestre de 2008 y la caída en la industria- se encendió la semana pasada, con el resultado que entregó la Universidad de Chile de la Encuesta de Ocupación en el Gran Santiago, que fue de 9,7%, acercándose peligrosamente a los dos dígitos.
Y aunque el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) no alcanzó a reflejar el viernes el impacto de la crisis -el Gran Santiago sólo vio un aumento de 7,8%-, las proyecciones apuntan a que el desempleo verá sus mayores cifras a mediados de año, con un peak en agosto.
Aporte fiscal: ¿suficiente?
Con todas estás señales, la pregunta es obvia: ¿Hasta qué punto el aporte fiscal puede apuntalar a la economía?
Por ahora, la confianza de las autoridades está asentada en el plan fiscal por US$ 4 mil millones, el que se espera que sustente un crecimiento entre 2% y 3%.
Sin embargo, el diagnóstico del mercado y las señales emitidas desde el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, hacen pensar que el empuje fiscal no será suficiente.
Y esa parece ser la evaluación también del Ejecutivo, que se ha empeñado en lograr que la inversión pública esté ejecutándose ya en el primer semestre en 49% a nivel nacional, para definir luego prioridades regionales que impidan que el panorama sea aún peor. Pero dadas las malas cifras, las dudas resultan razonables.
http://www.df.cl/
No hay comentarios.:
Publicar un comentario