2016/01/28

Seis alucinantes pozas de aguas termales

Las lagunas termales poseen cualidades terapéuticas, además de un espectacular paisaje.
La naturaleza ofrece un paisaje maravilloso para disfrutar y distraerse durante algunos días. Las aguas geotérmicas son perfectas para relajarse, es por eso que ir a alguna de estas lagunas termales es ideal para estas vacaciones.
El Tatio (Chile)
Chile
En San Pedro de Atacama, a 4.200 metros de altitud se encuentra la impresionante laguna termal “El Tatio”. Lo ideal para aprovechar el lugar es levantarse temprano antes de las siete de la mañana ya que las fumarolas que surgen de las grietas son más grandes. Esta laguna se encuentra entre los géiseres y gracias a eso existe un enorme contraste con el calor de las pozas.
Umi Jigoku (Japón)
Japón
La tradición de tomar baños termales está muy ligada a la cultura japonesa. Los onsen son pozas termales naturales que están saturadas de minerales, es por eso que en Japón son muy concurridas y existen más de 3.000.
Taupo (Nueva Zelanda)
Nueva Zelanda
Las Wairakei Terraces son un conjunto de piscinas termales con elevadas temperaturas que se encuentran en la Isla Norte de Nueva Zelanda. En ese lugar existen piscinas de barro, fuentes de agua hirviendo y géiseres.
Myvatn (Islandia)
Islandia
En Islandia, los visitantes pueden disfrutar de espectaculares zonas geotérmicas, entre ellas está Mytvan, la cual está rodeada por regalos que ofrece la naturaleza. Además, en verano abre hasta medianoche para que los veraneantes puedan disfrutar por más tiempo.
Baldí (Costa Rica)
baldi-costa-rica-3
En La Fortuna de San Carlos se encuentra un conjunto de pozas termales que forman 25 piscinas con altísimas temperaturas. Alrededor de este lugar se construyó un gran complejo termal para que la mayor de cantidad de visitantes pueda disfrutar de estas pozas.
Caldera Velha, Azores (Portugal)
Portugal
En la isla de San Miguel, entre Rio Grande y la Lagoa Das Fogo, están las pozas termales de Caldera Velha. La diferencia de estas aguas geotérmicas es que están en lo profundo de un bosque, entre toda la vegetación.
Revise el artículo completo en National Geographic.
Publicar un comentario