2016/01/20

El debate muestra que Hillary Clinton está segura de la nominación del Partido Demócrata

Por Por Edward Luce
El debate muestra que Hillary Clinton está segura de la nominación del Partido Demócrata
Si nos basamos en las posturas que adoptó, pensaríamos que Hillary Clinton está rumbo a la victoria en Iowa y New Hampshire. En realidad está cerca del empate con Bernie Sanders y podría perder en cualquiera de los dos estados o en ambos. Sólo dos semanas antes de las asambleas electorales de Iowa, ese debate hubiera sido una ocasión en la que pudiera haber sentido la tentación de seguir la retórica de izquierda de Sanders. Sin embargo, Clinton siguió una línea incremental que subrayó una continuidad con el presidente Barack Obama en lugar de evocar el populismo de Sanders. Ya que Clinton rara vez adopta una postura de manera casual, su desempeño en el debate fue una clara señal de sus expectativas.
El debate estableció un contraste claro entre los dos candidatos. Con respecto a casi todos los temas -desde Wall Street y servicios de salud hasta las reformas de la financiación de las campañas electorales- Sanders estableció la necesidad de grandes reformas y Clinton argumentó a favor del pragmatismo. El tiempo, que ya se está acabando, determinará cuál de los dos estilos prefieren los votantes demócratas de estos dos estados. Hubo momentos en el debate -como cuando Sanders declaró que nunca había aceptado honorarios por dar conferencias en Goldman Sachs- que parecían ser peligrosos para Clinton. Aún no ha encontrado una buena explicación de cómo puede pedir regulaciones más estrictas para la banca y a la vez aceptar donaciones y honorarios de Wall Street.
Lo mismo se aplica a su postura sobre el cuidado de la salud. Sanders de nuevo subrayó la necesidad de un sistema universal de salud. Clinton no se movió de su promesa de realizar modestas mejoras a Obamacare. Clinton sólo atacó a su oponente de izquierda con respecto al control de armas, subrayando el registro del senador Sanders.
Sanders había votado a favor de proyectos de ley que permitían que individuos pudieran portar armas en los trenes de Amtrak, en parques públicos y en otros lugares, ella aseveró. Y Sanders había votado por el llamado "Charleston loophole", el cual permite que individuos compren armas dentro de 72 horas después que han solicitado comprar el arma, independientemente de que se haya completado la verificación de antecedentes. El debate se llevó a cabo en Charleston, Carolina del Sur, a menos de una cuadra de la iglesia en la que Dylann Roof, un hombre de 21 años con un historial de enfermedad mental, mató a nueve afroamericanos el pasado junio con armas que compró usando la ley. Al escuchar el aplauso, se podría decir que Clinton ganó esa discusión de manera definitiva. El debate fue patrocinado por el Congressional Black Caucus.
Todo esto explica la actitud relajada de Clinton. Las encuestas nacionales todavía están a su favor. Aunque llegara a perder en Iowa y New Hampshire, es casi seguro que gane en Carolina del Sur, donde se lleva a cabo la segunda elección primaria (y el cuarto voto estatal) a fines de febrero. Una semana después se llevarán a cabo elecciones primarias en doce estados mayormente del sur, y por lo tanto de votantes afroamericanos. Clinton le saca mucha ventaja a Sanders cuando se trata de afroamericanos registrados como demócratas. Además, el "Supermartes" de elecciones primarias el 1 de marzo ofrece muchos más delegados presidenciales que Iowa y New Hampshire. Esto también explica la razón por la cual Clinton se alineó con Obama en el debate. Aunque Sanders tiene más apoyo de la generación del milenio que Clinton, si ella puede impulsar a los afroamericanos a votar el 1 de marzo, entonces la carrera por la nominación demócrata casi llegará a su fin.
Los historiadores se deleitarán con el hecho de que Clinton se está alineando con Obama en la víspera de las asambleas electorales de Iowa. Hay una gran ironía en su postura: fue en Iowa hace ocho años que se deshizo su primera campaña electoral en contra el entonces denador Obama. Pero tiene sentido su lógica política. Esta vez, Clinton ha tenido suerte con su oponente. Sanders tiene 74 años. También es un caballero. En el primer debate de los candidatos demócratas, se negó a atacar a Clinton por usar su dirección de correo electrónico personal cuando era Secretaria de Estado. El domingo no intentó sacar ventaja al subrayar el hecho de que ella está casada con Bill Clinton. Esto marca un gran contraste con Donald Trump, quien ha estado haciendo comentarios sobre el matrimonio Clinton en las últimas semanas. Mientras hablaba Sanders, la sonrisa de Clinton era inmensa. Ella se puede dar el lujo de ser magnánima. Sanders no.
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