2016/01/14

7 desafíos para que las empresas no sean corruptas

Transparency International mide los niveles percibidos de corrupción del sector público en 175 países del mundo.
La firma global de abogados Baker & McKenzie, que cuenta con presencia en más de 47 países y con más de 4.200 abogados a nivel mundial, presentó su informe sobre los desafíos de cumplimiento de normas anticorrupción en América Latina; en el que se devela un amplio panorama de los principales riesgos y tendencias que impactan en las multinacionales que hacen negocios en América Latina.
La socia de Baker & McKenzie en Colombia, Carolina Pardo, afirmó que “el informe incluye una descripción general de siete aspectos, seguida por aspectos prácticos que pueden contribuir a la reducción de los riesgos más comunes en materia de corrupción, así como ejemplos sobre cómo algunas empresas han establecido mecanismos efectivos para lidiar con estos temas”
Sostuvo además que “con la ayuda de esta guía, esperamos que las empresas que operan en América Latina puedan identificar más fácilmente cuáles son sus principales riesgos y puedan adoptar programas que les ayuden a ejercer un mejor control de sus actividades y establecer bases sólidas en materia de cumplimiento corporativo”
El informe, titulado América Latina en la mira: Siete desafíos de cumplimiento en América Latina y cómo superarlos, explica las principales amenazas a las que se enfrentan los empresarios en la región, en el panorama de cumplimiento dentro de su gestión comercial actual.
El informe resalta los siguientes desafíos:
Desafío 1: Negocios con el Gobierno: para algunas multinacionales que operan en América Latina, la venta de bienes y servicios al Gobierno constituye una parte significativa de sus negocios. Sin embargo también representa riesgos en el área de cumplimiento cuando no se adoptan los procedimientos adecuados.
Desafío 2: Denunciantes internos: a pesar de haber generado alguna resistencia inicial, el sistema de denuncias internas se está implementando cada vez más con más fuerza en América Latina. Las empresas pueden obtener grandes eficiencias con el uso adecuado de estos programas. Lo importante es que el sistema interno cuente con bases sólidas y cumpla además con normas laborales y de protección de datos.
Desafío 3: Acuerdos de indulgencia: también se ha generalizado en la región, la celebración de acuerdos de beneficios por colaboración con las autoridades, para promover que las empresas investigadas obtengan reducciones en sus sanciones a cambio de información
que podría guiar a las autoridades hacia otras partes infractoras. La oportunidad para celebrar dichos acuerdos y los mecanismos de colaboración debe ser estudiada cuidadosamente.
Desafío 4: Evaluación y supervisión de terceros: Los terceros con los que se interactúa diariamente – tales como proveedores, fabricantes, distribuidores
y otros intermediarios, representan algunos de los riesgos de cumplimiento más serios para las empresas. Por eso la actividad con terceros debe someterse a cuidadosas evaluaciones y supervisiones, especialmente en mercados emergentes como los de América Latina.
Desafío 5: Investigaciones internas: en algunos países de América Latina, los fiscales son más estrictos con respecto a lo que las compañías deben hacer para evitar, denunciar y sancionar las irregularidades.

Desafío 6: Obsequios, invitaciones y donaciones de caridad: La entrega de obsequios, servicios de hospitalidad corporativa y donaciones caritativas representa otra área de riesgo para el cumplimiento en las compañías que operan en América Latina, ya que pueden considerarse sobornos según la oportunidad y las circunstancias en que se entregan.
Desafío 7: Fusiones y adquisiciones de empresas y joint ventures: En las fusiones y adquisiciones, las empresas objetivo que operan en América Latina se hace cada vez más importante que dentro de las negociaciones previas a las compras corporativas, las empresas objetivo sean objeto de auditoría en materia de cumplimiento antes del cierre de la transacción.
Pardo agregó que “específicamente en Colombia, el Gobierno promulgó en marzo de 2014 una nueva ley en materia de transparencia y acceso a la información, para combatir la corrupción en el sector público. De conformidad con la nueva Ley de Transparencia y de Acceso a la Información, todos los niveles de gobierno —incluyendo entidades estatales, partidos políticos, universidades, sociedades civiles y empresas con contratos públicos— deberán presentar registros claros que reflejen cómo gastan los fondos públicos”, finalizó Pardo.
Así bien, las multinacionales que operan en la región enfrentan nuevos retos en materia de cumplimiento. Por esto, contar con buenas políticas y procedimientos anticorrupción es un comienzo, pero las empresas deben también tomar acciones para demostrar que se ocupan de los riesgos de cumplimiento más importantes que enfrentan al operar en la región. 
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