2015/11/26

CEO de BTG André Esteves es arrestado por corrupción y lleva crisis en Brasil a nueva altura

El índice bursátil Bovespa bajó 2,94% por el temor de que el caso de Petrobras paralice totalmente la agenda de reformas y agrave la peor recesión desde los años ‘30.

Por Isabel Ramos Jeldres
1,23% bajó la moneda brasileña, el real.
Un nuevo capítulo se abrió ayer en el mayor caso de corrupción de Brasil. La policía federal arrestó a André Esteves, director ejecutivo y accionista controlador de BTG Pactual, en su departamento de Río de Janeiro, y al líder de la coalición gobernante en el Senado, Delcídio Amaral, en Brasilia por intentar obstruir la investigación de la llamada Operación Lava-Jato, que gira en torno a la conspiración para extraer miles de millones de dólares en sobornos desde la petrolera estatal Petrobras. Las acciones de BTG se desplomaron y el índice Bovespa retrocedió por los temores de que el caso, que ha sacudido al liderazgo político y económico del país, siga paralizando la agenda de reformas de la presidenta Dilma Rousseff y agrave aún más la peor recesión del país desde los años '30.

Esteves y Amaral fueron detenidos por intentar impedir que el ex director de Petrobras, Nestor Cerveró (quien está detenido desde enero) llegara a un acuerdo de delación compensada con la Fiscalía y mencionara sus nombres en sus declaraciones por el caso. El senador ofreció dinero para comprar el silencio de Cerveró y Esteves sería el responsable de la transferencia.

Amaral está acusado de formar una organización criminal. El hecho de haber sido sorprendido en una práctica flagrante (ya que este delito es considerado permanente) hace que no pueda optar a una fianza. Con esto, se convirtió en el político de más alto rango detenido en el marco de esta operación, y el primer senador arrestado en ejercicio. Amaral es además presidente de la comisión de Asuntos Económicos del Senado, por lo que es una figura clave para la aprobación de las medidas de austeridad que impulsa el gobierno para sanear las cuentas fiscales.

Esteves, por su parte, tiene una fortuna de US$ 2.200 millones, según la revista Forbes. Está al mando, además, del sexto mayor banco de Brasil y del mayor banco de inversión de la región, que absorbió a la chilena Celfin Capital en 2014.

En los últimos años Esteves ha realizado varios negocios con Petrobras. En 2010 se unió a la petrolera y otros socios para establecer Sete Brasil, la firma de plataformas petroleras que está en el centro del escándalo.
Impacto económico

Según analistas, estos arrestos marcan una nueva fase en el escándalo de corrupción que ha paralizado a la economía de Brasil y ha dejado a la presidenta Rousseff luchando por su supervivencia política.

"El arresto de Esteves, la figura de más alto perfil en las finanzas brasileñas, lleva la investigación de Petrobras a otro nivel y muestra la profundidad y alcance del escándalo que envuelve al establishment político y corporativo de Brasil", dijo Nicholas Spiro, director gerente de Spiro Sovereign Strategy, a Bloomberg. "El escándalo se está volviendo más debilitante cada día y está minando severamente las perspectivas de cualquier tipo de reforma económica significativa".

La bolsa brasileña bajó 2,94% por el aumento de la aversión al riesgo. BTG Pactual, que no integra el Bovespa, llegó a caer hasta 38,94%, para cerrar con un descenso de 21,01%. El precio de sus bonos, en tanto, se derrumbó. La moneda brasileña, el real, se depreció 1,23%.

"La participación de un banco grande y del principal líder del gobierno en el Congreso genera una espiral negativa, de falta de credibilidad. Y el extranjero detesta la incertidumbre y el riesgo político", dijo un operador a Valor Económico.

BTG dijo en un correo electrónico que está cooperando con la investigación y que está dispuesto a explicar lo que sea necesario a las autoridades. Asimismo, nombró como CEO interino a Persio Arida, quien es socio fundador y miembro del directorio de BTG Pactual. Arida fue director del banco central y, según la firma, es la persona idónea para el cargo por su independencia y por su trayectoria.
Detalles de la operación

Según el ministro Teori Zavascki, relator de la Operación Lava-Jato en la Corte Suprema, el senador Amaral intentó convencer a Nestor Cerveró de fugarse a España, pasando primero por Paraguay, para evitar que llegara a un acuerdo de delación compensada.

Como ese plan no resultó, le ofreció el pago de 50 mil reales (US$ 13 mil) mensuales a Cerveró, que serían entregados a través de BTG, por medio de contratos de servicios con el abogado defensor de Cerveró, Edson Ribeiro.

La oferta se realizó en una reunión de Amaral con Ribeiro y con Bernardo de Cerveró, hijo del ejecutivo, que en esa época ya estaba preso. Bernardo grabó el encuentro y le pasó el material al Ministerio Público.

Esteves, por su parte, está acusado de obtener ilegalmente los documentos de negociación de un acuerdo entre el Ministerio Público y dos de los acusados en el caso: Cerveró y el lobista Fernando Soares. Según Zavascki, esto significa que Esteves estaba dispuesto a obtener informaciones por medios ilícitos para evitar que los delatores lo vincularan con el caso.

Imagen foto_00000003EL EJECUTIVO DE LA BANCA QUE "NACIÓ PARA GANAR DINERO"
por Belén López-Palop
El banquero brasileño André Santos Esteves, de BTG Pactual, detenido ayer en una nueva fase de la Operación Lava-Jato, es considerado una de las figuras más influyentes del mercado financiero regional.
Nacido en 1969 en una familia de clase media, Esteves comenzó a tener éxito a una edad temprana. Inició su carrera en el Banco Pactual en 1989, cuando tenía 21 años y aún estaba en la universidad. Con un perfil agresivo en los negocios y la ambición de convertirse en una leyenda de la talla de Jorge Paulo Lemann, del fondo 3G, en ocho años Esteves pasó de ser practicante a socio de Pactual, siendo responsable de su venta en 2006 al banco suizo UBS.

A fines de 2008, el empresario dejó UBS Pactual para fundar otra institución, BTG ("Back To The Game" dicen que es el significado que esconden sus siglas), que poco después, compraría Pactual. El acuerdo valorado en US$ 2.500 millones dio lugar a BTG Pactual. La entidad, que tiene participaciones en más de 20 empresas de diferentes sectores, gestiona hoy US$ 80.000 millones y, este año, facturó más de US$ 1.700 millones a septiembre.
Importantes negocios

La operación aprovechó la fragilidad del sistema financiero internacional durante el peak de la crisis mundial y fue considerado un golpe maestro por el mercado, aumentando la fama de Esteves.

El empresario, casado y con tres hijos, estuvo a cargo de importantes negocios entre BTG Pactual y el gobierno, principalmente durante la administración de Lula da Silva y el primer mandato de Dilma Rousseff.Sorprendió al mercado a principios de 2011 al comprar el Banco PanAmericano, entonces bajo la intervención del Banco Central, convirtiéndose así en socio de la Caixa Económica Federal en el negocio.

La compra marcó la entrada de BTG Pactual en la banca minorista brasileña. Hasta entonces, la actuación del banco se limitaba a grandes empresas e inversión.

En otro acuerdo reciente con el gobierno, BTG compró en junio de 2013, el 50% de las operaciones de Petrobras Oil & Gas en África por US$ 1.500 millones bajo el nombre comercial de PetroÁfrica.
"Ganar dinero"

Graduado en Ciencias de la Computación por la Universidad Federal de Río de Janeiro, Esteves es miembro del Consejo de BM&FBovespa y de la Federación Brasileña de Bancos. El banquero, habitual en las portadas de las revistas de negocios, tiene una fortuna valorada en más de US$ 2.000 millones, según la revista Forbes.

Esteves conquistó rápidamente el mercado de América Latina por lo que el año pasado dio el primer gran paso para hacer de BTG un banco global: la compra del banco privado suizo BSI en un movimiento que duplicó sus activos a más de US$ 200 mil millones.

En Chile aterrizó en 2012, adquiriendo de manos de Jorge Errázuriz y Juan Andrés Camus la local Celfin, que lo convirtió en el banco de inversión más grande de la región.

La historia de Esteves tiene algo de mito. No tiene oficina, sino que un cubículo entre las cientos de personas que trabajan en la casa central de Sao Paulo. Dice que nunca ha conducido un auto de lujo, no usa corbata, ni trajes caros, ni relojes de marca. "Nací para ganar dinero, no para gastarlo", dijo en una ocasión.
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